Inasequible al desaliento, el sector del arte lo intenta una vez más. Ni el apagón de los estands en la pasada edición de ARCO, ni la publicación de manifiestos, ni el cierre de las galerías durante una semana... surtieron efecto alguno. La respuesta de las instituciones fue el silencio. Hacienda no se da por aludida y Cultura sigue echando balones fuera. Estamos a las puertas de ARCO y el IVA para la venta de obras de arte se mantiene en un asfixiante 21% , frente a otros países europeos que sí han aplicado una bajada del tipo impositivo, como permite la nueva Directiva europea: Francia (5,5%), Italia (5%), Alemania (7%), Luxemburgo (8%), Bélgica (6%) y Portugal (6%). Lo último, esta tarde: una movilización del sector, una performance casi simultánea en cuatro grandes museos de nuestro país , en la que se instaba a galerías, artistas, críticos, gestores culturales... a una concentración pacífica. A las cinco de la tarde, hora muy taurina, estaban convocadas sendas acciones en el IVAM de Valencia (una sentada en el hall del museo, con el logotipo 'IVA cultural ¡ya!' desplegado en el suelo) y en el Macba de Barcelona (también con una sentada en el vestíbulo). Una hora después la cita era en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) de Sevilla . En el el museo andaluz se ha llevado a cabo la lectura de tres manifiestos de apoyo con intervenciones de representantes del sector artístico y académico. Gestores culturales, comisarios y coleccionistas se sumaron a la reivindicación. Una gran pancarta rezaba así: «Encerrados por el arte, olvidados por el Estado. ¡IVA cultural ya!». La última acción se ha celebrado en el Reina Sofía de Madrid . A las 19.30 h., cita en la sala Serra, que acoge la obra 'Equal-Parallel/Guernica-Bengasi', del escultor norteamericano . En realidad, no es la original, que el museo perdió incomprensiblemente pese a pesar 38 toneladas. Junto a la pieza clonada ha habido una sentada de los manifestantes, que portaban pancartas, chapas y pegatinas con el logo ¡IVA cultural ya!. Hemos visto a muchos rostros conocidos del sector: galeristas, artistas, una exdirectora de ARCO, comisarios de arte... en una estampa poco habitual. Acostumbrados a verlos con un 'look' impecable en sus impecables galerías, atendiendo a impecables coleccionistas, resulta muy curioso verlos sentados en el suelo, con pegatinas en la solapa, gritando, silbando y abucheando sin complejos. En la sala Serra retumbaban consignas como «¡El IVA cultural igual que Portugal!», « ¡El sector va a desaparecer igual que desapareció esta pieza del museo !»... Y de repente se oyó un sonoro «¡Ministro de Cultura dimisión!», que fue repetido por los manifestantes, y «¡Ministra de Hacienda dimisión!». Luis Valverde, de la galería Espacio Mínimo, comentaba a ABC: «Amo lo que hago y un impuesto no lo va a tirar por tierra. Me buscaré la salida. Los mecenas somos hoy los galeristas». Recuerda que a las galerías les trae más cuenta hoy acudir con un estand a ARCOlisboa (el IVA para la venta de arte es del 6% en el país vecino) que a ARCOmadrid (un 21%). Y de 'Guernica' a 'Guernica' . Tras la protesta junto a la pieza de Richard Serra, que es un homenaje a la obra de Picasso y el bombardeo de la ciudad vasca en la Guerra Civil, los manifestantes se movilizaron hasta la segunda planta del museo, para volver a hacer una sentada, esta vez ante la obra maestra del malagueño. Hubo que esperar a que saliera un grupo de asiáticos, porque la sala tiene un número restringido de público. Cuando el personal de seguridad no dejó que entraran más manifestantes se produjo un pequeño altercado a la entrada de la sala. Al final no llegó la sangre al río y todos consiguieron entrar. De nuevo volvió a escucharse, esta vez ante el último exiliado español, el grito de «¡Ministro de Cultura dimisión!», entre silbidos y abucheos. Y más consignas: «¡No es mercado, es cultura!», «¡Como en el franquismo, España es diferente!» y un indignado «¡No somos industria del lujo. Somos cultura, coño!» . Una pancarta reza: «¡No pedimos privilegios, pedimos igualdad!». Una persona del sector se lamenta de que no hayan acudido a la protesta los directores de los museos, «porque a ellos también les afecta». Los visitantes que se hallaban viendo el 'Guernica' no entendían muy bien lo que pasaba a su alrededor. Algunos pensaban que era una performance artística y lo inmortalizaban con sus cámaras. ¿Y ahora qué? ¿Cuál será el siguiente paso? ¿No habrá algún boicot en ARCO? «Haremos lo que tengamos en hacer», advierten. Se espera que haya más movilizaciones en la feria. El próximo 5 de marzo, está previsto que el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, acompañe a los Reyes en la inauguración de la feria. Difícil papeleta. Estará en tierra hostil. Pasadas las ocho y cuarto de la tarde, se disolvía la concentración. En realidad, no fue un encierro, como dijeron. No hubo que ver al equipo de seguridad del museo desalojando a la fuerza a los manifestantes. Para protesta, no hay quien gane a Tita encadenada a un árbol del Museo Thyssen al grito de «¡No a la tala!». Es imbatible, imposible superar a la baronesa. Aunque protestar ante obras de Serra y Picasso es de lo más 'cool'.