Manolo el del Bombo agita Krasnodar
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Fue un viernes de previa, pues el equipo juega contra Túnez el sábado, último ensayo antes del debut del próximo. Habló Julen Lopetegui, como es habitual, y le escudaron César Azpilicueta y Thiago, que, como en el campo, suplió en última instancia a Sergio Busquets, ausente a última hora. Está bien, que no haya preocupación alguna. Y de la conferencia de prensa hay muy poco que decir, sin titulares que vayan a tener recorrido. La prudencia invade al grupo, lo esperado.
El caso es que España le va tomando el pulso a Krasnodar y buena falta que hace. El equipo, al menos eso se comenta, está encantado con las instalaciones, que son estupendas. Falta, sin embargo, que se ajusten algunos que otros conceptos a nivel logístico para evitar situaciones surrealistas, que en Rusia se repiten con frecuencia.
Fue caótica la entrada al campo de entrenamiento y ni siquiera valía la acreditación de prensa en según qué puerta, tampoco el que los medios fueran acompañados por un miembro del departamento de comunicación de la Federación Española de Fútbol. Vallas por todas partes, repetido el «no» por cualquier agente de seguridad. En eso sí que se hacen entender, aunque ese lenguaje es universal. Que sirva para explicar al que le interese que aquí apenas hay cuatro que hablan inglés o cualquier otro idioma que no sea el propio.
Ya en el campo de entrenamiento (no fue en el estadio porque tenía que ser la sesión abierta), rondos, remates, ejercicios de velocidad, transiciones. Y todo en silencio, silencio casi absoluto alterado muy de vez en cuando por Manolo y su «oé, oé oé oé». Unas 1.500 personas accedieron al recinto y fue como estar en el teatro, aunque un grupo de chiquillos rompió a gritar unos segundos algo parecido a «Ispanya».
España se ha preparado a conciencia en Krasnodar. No le falta de nada a la expedición, a la que se motiva con mensajes de leyenda. Una enorme lona con el escudo de la selección cubre el lateral de este campo de entrenamiento, con un texto alentador: «Tenemos que hacer que ocurra». En el marcador, la bandera nacional con un «bienvenidos» de cortesía, y en ese fondo están los nombres de los 23 que ha convocado Lopetegui. En ellos están puestas las esperanzas de la segunda estrella.
