'Tenemos que buscar un sitio seguro, una pendiente con una contrapendiente al final donde no necesitemos frenar. Nos ponemos en posición y simplemente nos dedicamos a deslizar y disfrutar de la bajada. Vamos en nuestra posición de pié que ya conocemos con esa semi flexión de tobillo, rodilla, manos hacia delante y vista al frente.Utilizamos los bastones para para ponernos en posición y podemos hacer diversos ejercicios, por ejemplo flexión y extensión, es decir, aquello que sabemos que nos va a permitir equilibrarnos en cualquier circunstancia.Podemos dar pequeños saltitos y hacer las variantes que queramos como por ejemplo el cambio de huella: cambiamos el esquí de un sitio a otro para comprobar que efectivamente seguimos siendo dueños de nuestras piernas y somos capaces de poner el esquí ...'