Condenan al SAS a pagar 200.000 euros por el retraso de una operación urgente en el Virgen del Rocío de Sevilla
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La causa, llevada en sede judicial por la abogada María Jesús Villalpando, de la Asociación del Defensor del Paciente, tiene su origen el 8 de octubre de 2015, cuando J.D.V. fue intervenido en el Hospital de Valme de la capital de una hernia discal. Según la asociacion, uno de los riesgos de esta intervención es que se pueda producir una fístula, y con ello una infección que cause graves complicaciones al paciente si no se trata de manera precoz.
Y esto es lo que finalmente le ocurrió a J.D.V., quien, tras ser dado de alta, empezó a notar que estaba perdiendo líquido cefalorraquídeo por la herida quirúrgica. Ante tal panorama, acudió de nuevo al Hospital de Valme, siendo derivado posteriormente al Virgen del Rocío para que rápidamente lo intervinieran, limpiaran la herida y le cerraran la fístula.
El problema, según el Defensor del Paciente, que esto ocurrió a las puertas del Puente de todos los Santos, como recoge la propia sentencia, de fecha de 4 abril y declarada firme tras no recurrir la demandada. En el hospital, se limitaron a darle unos puntos, y a dejarle ingresado, sin intervenirle, pese a que se había tomado la decisión de operarle.
Según la sentencia, los médicos siguieron el protocolo pero en «un escenario de insuficiencia de medios coincidiendo con el puente del 1 de noviembre y con los fines de semanas», lo que provocó un «retraso diagnóstico y terapéutico en el manejo de la infección».
Pasaron los días y pese a tener sobre la mesa analíticas que mostraban que el paciente empezaba a tener una infección importantísima en la fístula, siguieron «sin hacer nada». El fallo habla de «tiempos muertos», donde ni tan siquiera consta que pasara ningún médico a verle.
Después de 20 días ingresado, le llevaron a quirófano para sellarle y limpiarle la fístula sobreinfectada el 16 de noviembre. «Esta tardanza injustificada causó al paciente secuelas irreversibles que le restan calidad de vida, algo absolutamente evitable, si lo hubieran intervenido cuando lo decidieron», según la asociación.
Ni el SAS ni el hospital «han sabido justificar el porqué de la falta de asistencia a un paciente ingresado para ser intervenido urgentemente».
De otro lado, la Asociación el Defensor del Paciente, aprovechando este caso, critica «la lamentable situación» de la sanidad andaluza que el próximo 13 de junio «se volverá a quedar nuevamente sin seguro al no querer ninguna compañía asegurarla por su alta siniestralidad y a las puertas de un verano».
