El acatamiento de los independentistas, la primera bronca de la legislatura
La tensa confrontación entre el independentismo, Ciudadanos y Vox ha marcado la liturgia habitual de la conformación del Congreso este martes. Cada vez que un diputado de ERC o Junts per Catalunya prometía la Constitución en catalán, con una fórmula en la que defendía una república catalana y la libertad de los políticos presos, el grupo liderado por Albert Rivera y los miembros del partido de extrema derecha mostraban su disconformidad golpeando sus mesas, el suelo o quejándose. El líder de los liberales se ha puesto hasta dos veces de pie para intentar que Meritxell Batet, recién elegida presidenta de la Cámara baja, intercediera. "No vamos a interrumpir el proceso de acatamiento", le ha respondido la dirigente socialista. Estos incidentes han marcado la constitución de las Cortes y han anticipado lo que previsiblemente será una legislatura tensa y con una enorme división entre los grupos.
