Contrario a la imagen que se tiene, el ahogamiento no es un suceso ruidoso, ni visible. «Seguimos esperando que alguien grite socorro cuando se ahoga, pero es un proceso rápido, silencioso y difícil de detectar, que en la mayoría de los casos transcurre en menos de dos minutos. Lo mismo que se tarda en contestar una llamada, cepillarse los dientes o ver un par de post en redes sociales», advierte Roberto Barcala, coordinador del grupo de Grupo de Trabajo SEMES-Socorrismo, perteneciente a la Sociedad... Читать дальше...