En una época de tanto ruido (en las calles, en los medios, en el Congreso, en internet, en las redes sociales), con una avalancha de información e imágenes, reconforta entrar en un museo y admirar, despacio, sin prisas, la obra de un artista cuyo nombre posiblemente nos deje fríos, como su país de origen (Dinamarca), pero que seducirá a propios y extraños. Su nombre, Vilhelm Hammershøi (1864-1916) , de mirada y trabajo a fuego lento . Sus pinturas, un refugio para los sentidos, un espacio de reflexión, de lo que no andamos sobrados. Читать дальше...