Un alcalde de Junts se pincha una vacuna que «sobraba» en una residencia
0
En la Residencia l'Onada de Riudoms se felicitaban ayer martes de que, por fin, las tan ansiadas vacunas de Pfizer llegaban al centro. Como no podría ser de otra manera, todos los ancianos recibieron la primera dosis programada. Sin embargo, cuando ya todos los internos se habían vacunado, todavía sobraban algunas dosis. ¿Qué hacer con ellas?
Según TarragonaDigital, que ha adelantado la información, la directora de la residencia propuso a algunos de los visitantes habituales al centro que también se pusiesen la vacuna. Se le ofreció a un capellán que frecuenta la residencia, que la declinó, consciente de que no le tocaba. Sí que accedieron a pincharse, en cambio, el alcalde y su concejal.
Segi Pedret ha tratado de justificarse cuando este medio digital le pidió explicaciones: «Recibí una llamada de la coordinadora del proceso de vacunación explicándome que dos dosis se habrían de tirar, ya que por diferentes circunstancias,
dos vacunas programadas no se pudieron suministrar
», ha explicado el político local.
El alcalde dice que en los últimos meses ha estado «en contacto» con la residencia para «ayudar y coordinar» las labores de prevención por la pandemia. «Por temas de gestión de la crisis sanitaria son habituales las reuniones con la residencia y por tanto se consideró oportuno que lo hiciera así», ha justificado Pedret. Y ha añadido: «He seguido las indicaciones que en todo momento he recibido por parte de los responsables de vacunación de la residencia, confiando en su criterio, en su profesionalidad y en los protocolos establecidos». El capellán había decidido rechazarla.
