La aceptación de una enmienda de Compromís obliga a que los Presupuestos vuelvan al Congreso
La foto estaba preparada. El Gobierno en pleno había acudido al Senado para la proclamación de los resultados de la votación de los Presupuestos Generales del Estado de 2022. El plan era que no se aceptara ningún cambio en la Cámara Alta y quedaran aprobados de forma definitiva. Pero la sorpresiva aceptación de una enmienda de Compromís ha echado al traste ese plan y tendrán que volver al Congreso para su aprobación definitiva, según ha adelantado la Cadena SER y han confirmado a elDiario.es fuentes socialistas. El Congreso tendrá que establecer ahora una fecha para la votación de esa enmienda -que conllevará el aval definitivo a las cuentas- antes de que acabe el año para que entren en vigor "en tiempo y forma".
El Gobierno quería que, como el año pasado, las cuentas públicas salieran adelante directamente en el Senado acortando en procedimiento y que no tuvieran que recibir el aval definitivo del Congreso. El Ejecutivo lo tenía todo listo con sus aliados parlametarios, pero la aprobación de una enmienda de Compromís por un valor de 1,6 millones de euros para la "promoción y difusión de las lenguas protegidas por la Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias, a las Comunidades Autónomas de Galicia, Asturias, Euskadi, Navarra" obliga a que el proyecto presupuestario regrese a la Cámara Baja.
“Si sirve para que el PP reconsidere su política de promoción de lenguas cooficiales, bienvenido sea”, ha ironizado a su salida del hemiciclo Pedro Sánchez, que ha apuntado directamente a que el grupo que pilota Javier Maroto ha apoyado esa iniciativa. "El PP es capaz de haber hecho eso para retrasar hasta la próxima semana la aprobación de los Presupuestos. Triste y fugaz victoria si es así", señalan fuentes socialistas. El presidente del Gobierno se ha ido del Senado antes de que se proclamaran los resultados de la votación, que estaba previsto que se leyeran, en su presencia, a las 16 horas antes de que comenzara la sesión de control. Sin embargo, la reanudación del pleno se ha retrasado hasta las 16:15 horas y ha arrancado directamente con las preguntas de los senadores al Ejecutivo.
Durante el debate en el Senado este martes, las críticas al Gobierno se habían producido precisamente por esa estrategia de no haber negociado ningún cambio. Más allá de cuestionar las cifras económicas del proyecto, el senador del PP José Vicente Marí ha lamentado que el Gobierno vete "todas las enmiendas que no le bailan el agua". "Lo que quieren es que pase por aquí lo más rápido posible, y si a la mayoría se le ocurre algo, lo vetamos y anulamos. No hemos hecho más que arrimar el hombro (...) proponiendo soluciones y enmiendas", ha asegurado Marí.
También otros partidos como Ciudadanos o JxCat han recriminado al Ejecutivo su intención de no aceptar ninguna propuesta. "Un año más tenemos unos Presupuestos en los que nuestra opinión no pinta nada. Somos excelentísimos senadores y senadoras, algunos se emocionan con esto, pero sepan que no servimos para nada porque no se va a cambiar ni una coma", se ha quejado el representante de Junts Josep Lluís Cleríes. "Nuestro voto no vale para nada", ha reiterado, para zanjar: "Hoy se aprobarán unos Presupuestos falsos porque no se van a ejecutar".
Desde Ciudadanos, Miguel Sánchez había lamentado que en el Senado no se haya podido "cambiar ni una coma" del proyecto. "Nada nuevo bajo el sol para un presidente que ha hecho del decretazo su forma de política, que no respeta la separación de poderes y cuyos socios se dedican a señalar a los periodistas incómodos", ha señalado. "A la oposición no nos queda otra que denunciar alto y claro que estos Presupuestos entierran la mayor oportunidad que ha tenido España en los últimos 40 años", ha añadido.
Una de esas modificaciones que pretendían algunos grupos, incluido el PNV, podría haber sido aprobada por el Pleno ya que contaba con opciones de alcanzar la mayoría. Se trataba de una enmienda para bajar el IVA de las peluquerías al 10%. El Gobierno hizo uso de su opción de veto ya que la ley le permite impedir que se voten enmiendas que afectan a los ingresos del Estado. Pero la Mesa del Senado, donde la mayoría depende del voto del PNV, rechazó el veto. El Ejecutivo presentó una solicitud de controversia, que finalmente ha sido aceptada por el presidente del Senado, el socialista Ander Gil.
