Jokubaitis, el joven que rompió la final en dos minutos de locura
Los Knicks se hicieron con sus derechos en el draft del pasado verano, aunque prefirieron abrirle la puerta de vuelta a Europa para que terminara de formarse. No encontró el base mejor lugar que bajo el brazo amigo de Jasikevicius, el técnico que le había dado la alternativa en el Zalgiris siendo un juvenil y que le ha convertido en una pieza clave de este Barcelona. «Voy a llamarle chaval, porque es muy joven. Ha estado muy bien. No puedo decir que me ha sorprendido, porque le veo entrenando todos los días y él es eso que hemos visto todos esta noche. Hoy nos ha dado, en un momento clave, sus puntos y su energía. Creo que Rokas es de los mejores jóvenes de Europa y tenemos el privilegio de disfrutar de su juego y de su pasión, que es increíble. Yo, que ya tengo 30 años, cuando veo la pasión que tiene él, me dan ganas de hacer lo mismo. Es un guerrero y hoy nos aprovechamos de eso para ganar el partido», explicaba Mirotic, el MVP de la final, que quiso compartir el mérito con el joven lituano.
El pasado verano, Jasikevicius convenció a la directiva azulgrana para hacerle un sitio a Jokubaitis a pesar de que en la plantilla ya había dos bases contrastados como Calathes y Laprovittola. En cuanto supo que los Knicks no contaban con él, le llamó para convencerle y su defensa y energía han resultado claves en muchos partidos de esta temporada.
Jokubaitis, que acabó la final con 12 puntos y tres asistencias, era uno de los más felices tras el encuentro. Celebró su primer título a lo grande, ayudando a Kuric a cortar la red de la canasta y bañando a su mentor en el vestuario. Felicidad plena para él, convencido de estar en el mejor sitio para crecer antes de dar un salto hacia la NBA que es solo cuestión de tiempo, aunque él no tiene prisa. Buena noticia para el Barça.
