Festejaba con algarabía el madridismo el sábado el décimo aniversario de la Copa que el equipo blanco arrebató en el Palau Blaugrana al Barça en 2012. Fue el
génesis del Real Madrid de
Pablo Laso, el primer título en la enésima tentativa de revitalizar una sección sin alicientes ni objetivos a desde hace años e incluso intimidada en los últimos años en el esplendor del Barça de Xavi Pascual, acentuado tras el opulento
doblete de 2010 encabezado por la
Euroliga y complementado por la Copa. El primer síntoma del cambio de escenario. En el siempre visto como el hermano mayor, el primogénito de ambos clubes, el fútbol, el Madrid se aliviaba con la Liga de 2012 y el fin de la era Guardiola en la prácticamente única alegría en una época de penurias.
Y de muchos complejos.Seguir leyendo...