El
CSKA Moscú tendrá que afrontar lo que resta de
Euroliga con una plantilla disminuida tras la marcha confirmada de cuatro de sus jugadores (
Tornike Shengelia,
Iffe Lundberg,
Marius Grigonis y
Johannes Voigtmann), un agujero que podría agrandarse en los próximos días si se cumplen los rumores que apuntan a nuevas deserciones en el equipo. Habrá que ver cómo responde ante esta adversidad el conjunto ruso, uno de los grandes aspirantes al título y que ahora aparece como una auténtica incógnita. El primer rival en poner a prueba los daños sufridos en el trasatlántico de
Dimitris Itoudis será el próximo viernes el
Real Madrid. Eso siempre que se juegue el partido, pues aún no está designada su sede alternativa fuera de Rusia y están aumentando las presiones políticas para excluir a los equipos rusos de las competiciones internacionales.
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