En unos test de pretemporada, los tiempos son casi lo de menos. Todo el mundo lo sabe, pero es inevitable que los fans de Fernando
Alonso terminen con una sonrisa el primer día de ensayos oficiales en
Bahrein. El asturiano terminó en la segunda posición del día, con un tiempo de 1’32”866, a tan solo 29 milésimas de Max
Verstappen. Todo el mundo conoce la teoría. Incluso que Fernando hizo el tiempo más tarde que el neerlandés, en mejores condiciones de pista. Pero lo cierto es que el primer día del asturiano al volante de su Aston Martin AMR23 fue positivo. Eso es un hecho. Quizás su posición sea irreal. Ejemplos hay miles: Pierre Gasly lideró el pasado primer día de test de F1 de 2022 en Bahrein y luego solo puso pelear en zona media. Norris también lideró el primer día de test en Barcelona del pasado año y acabó luchando en esa parte media de la tabla. Los tiempos no quieren decir nada ahora.
Pero lo que nadie puede negar son las buenas sensaciones con las que trabajó el equipo verde en busca de los objetivos principales que se marca cualquier conjunto en un primer día de test: recoger datos y comprobar la correlación de lo que dice la pista con los datos que se barajaban del simulador. Y en ese sentido, el día fue bueno.
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