En Fuera de juego, Gonzalo Beladrich cuenta cómo abandonó una promisoria carrera de árbitro para poder vivir su vida. La toma de conciencia sobre su identidad sexual está unida a la memoria de más de una renuncia. En el momento en que tomó la decisión de cortar con el fútbol profesional, Fabián Madorrán ya era "el gay" de la AFA. Y se lo hacían pagar. El autor habla del impacto de aquel suicidio, que ocurrió en el año 2004 y que continúa siendo una historia tan tapada como debida en el mundo del deporte. Habla además de Javier Castrilli, como maestro y consejero, y de la AFA como una institución caníbal. El libro da cuenta de hasta qué punto la diversidad atraviesa el universo del fútbol como fantasma, como fetiche y también como objeto de vigilancia y castigo.