Las tres residencias municipales de Madrid serán «más hogareñas», tendrán una «mayor calidez» y los mayores se sentirán «como en casa» a partir de 2024. Así lo ha asegurado la vicealcaldesa y portavoz municipal, Inmaculada Sanz, al término de la Junta de Gobierno que ha aprobado una transformación casi completa de los centros integrados Santa Engracia, Jazmín y Margarita Retuerto para adaptarlos a los gustos y ritmos de vida de los usuarios. El contrato que ha autorizado este jueves el ejecutivo de José Luis Martínez-Almeida, por 2,6 millones de euros, contempla el suministro de bienes para reorganizar los espacios y modernizarlos, de tal forma que los residentes gocen de unidades de convivencia con zonas comunes adaptadas a sus necesidades y capacidades funcionales, pero también más personalizadas, según sus gustos y costumbres. En ese sentido, la portavoz municipal ha recordado que «el tamaño de los espacios, su diseño, la cantidad de luz o los colores», entre otros factores, «influyen en la calidad de vida de los usuarios y en su estado anímico». Es por eso que las actuaciones que se llevarán a cabo en las residencias de titularidad municipal modificarán tanto la estructura como el equipamiento y la organización de los espacios compartidos para que sean más hogareños. Noticia Relacionada estandar Si Madrid licita un nuevo contrato de comida en residencias de mayores con un 25% más presupuesto y que prima la calidad Sara Medialdea Estará en funcionamiento en enero de 2024, y mientras se prorrogará al actual adjudicatario, que finaliza su contrato en septiembre Los 184 residentes de estos centros compartirán su tiempo grupos reducidos de entre 9 y 15 personas, a los que el nuevo modelo promete proporcionar los «apoyos necesarios para el óptimo desarrollo de su vida cotidiana, garantizándoles una atención de calidad e individualizada». La adaptación tiene una fecha de inicio prevista para el 15 de enero de 2024 y su implantación se compaginará con la atención habitual en los centros. El contrato comprende mobiliario para acondicionar los comedores, cuartos de estar, cocinas y baños, nuevos equipos informáticos y de fisioterapia y artículos deportivos, entre otros. El contrato se aprueba conforme al convenio entre la Comunidad de Madrid y el consistorio madrileño y se tramita mediante procedimiento urgente tras una primera licitación que se declaró desierta y se ha dividido en seis lotes, dos por cada centro.