La espera fue larga, pero mereció la pena. La F1 regresó por todo lo alto. El
Mundial de Fórmula 1 2025 arrancó con la disputa de un
GP de Australia que fue puro caos, una carrera marcada por la
lluvia intermitente, de pura resistencia, de una enorme dificultad para todos y de máxima emoción, que incluso tuvo un giro de guión final digno de las mejores películas, y que tuvo en
Lando Norris a su gran triunfador. El inglés, favorito al título con el mejor coche de inicio, logró el primer triunfo del año, pero no sin sufrimiento e incertidumbre, en un desenlace de locura que sirvió para dejar a
McLaren sin un doblete que tenía prácticamente hecho y para que
Max Verstappen resurgiera para ser 2º, pegado a Lando en un final de infarto.
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