La alerta hidrológica roja se mantiene en la capital cordobesa. La histórica crecida del río Guadalquivir a su paso por la capital mantiene la tensión máxima ante el iniminente riesgo de inundaciones en las parcelaciones más próximas al cauce, lo que ha obligado al desalojo de sus vecinos . Según la información de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) en tiempo real, la lámina de agua del río supera los 3,50 metros, a lo que han contribuido las intensas lluvias de esta pasada noche, que han sido constantes e intensas. Así, en el aeropuerto se han recogido casi 31 litros por metro cuadrado hasta las 7.00 horas, tan y como refleja la Agencia Estatal de Meteorología en su web (Aemet). La previsión para las próximas horas da un respiro a la situación. Según el portal meteorológico, la provincia cordobesa ha salido ya de la alerta amarilla por precipitaciones y, si bien se van a mantener las lluvias durante toda la jornada, se esperan que sean flojas. En cuanto a los embalses , sus caudales se encuentran en nivel rojo, en el caso del Guadalmellato y el Bembézar; mientras que Sierra Boyera, El Retortillo y Sa Rafael de Navallana están en nivel naranja. El Guadalquivir cuenta ahora mismo con un caudal que supera los 1.671 metros cúbicos por segundo a su paso por Fuente Palmera (el umbral de alerta máxima está en 970 metros cúbicos por segundo). En Peñaflor está bajando a a 2.276 metros cúbicos por segundo. Por Villafranca va a 893 metros cúbicos por segundo. Las precipitaciones de las últimas semanas han elevado el agua embalsada en los pantanos de la cuenta hasta los 1.776,678 hectómetros cúbicos , con lo que se encuetran ya al 53,51 por ciento de su capacidad total.