'Para muchos absurda, inútil e incluso cara, la estación de esquí más pequeña del mundo y seguramente de la historia, encara su recta final de su efímera temporada. Situada en St.Gallen (Suiza) nació como un concepto de arte reivindicativo. Sus autores han querido con este proyecto, hacer un llamamiento de atención a la crisis climática.
Bautizada como Grauer Himmel (cielo gris), esta pequeña (pequeñísima) estación de esquí está situada en el patio trasero de una casa situada en el número 50 de Schneebergstraße (calle de la nieve). Un grupo de artistas llegó a un acuerdo con el propietario, una constructora que quiere hacer pisos ecosostenibles, para que le cediesen la vivienda durante dos meses para su proyecto.
En paralelo, pidieron una subvención de 45.000 CHF al ayuntamiento para pode...'