Los agentes del Seprona de la Guardia Civil de Gijón se han hecho cargo de la investigación de uno de los hallazgos más extraños que se han producido en Asturias. A primera hora de este miércoles, los trabajadores de limpieza del Centro de Transportes de Tremañes , al oeste de la ciudad gijonesa, se encontraron una inesperada sorpresa en medio de una rotonda. 'El Comercio' relata que a primera hora de la mañana, los trabajadores se toparon con una alfombrilla gris de gran tamaño situada en el césped tapando unos bultos. Al levantarla, no esperaban encontrarse unos extraños paquetes, todos ellos perfectamente envueltos y que, según las primeras pesquisas, podrían haberse colocado hacía unas horas. Al abrirlo, se encontraron una cría de cerdo o de jabalí degollada y desangrada, restos de pájaros decapitados , tela brillante anudada, trozos de algodón y unos calcetines de mujer. Además, también había los restos de un polvo amarillento cuyo origen se desconoce y que está siendo analizado. Los agentes sospechan que detrás de estos elementos se encuentra un ritual esotérico . No solo por la forma en la que estaban situados los elementos, todos envueltos en papel marrón, sino también porque entre las aves muertas halladas había la cabeza de una tórtola, símbolo de las relaciones amorosas y la fidelidad en símbolos. La Benemérita ya ha solicitado las imágenes de las cámaras de seguridad cercanas para encontrar a los autores, además de determinar el origen de los animales muertos.