Un fuerte terremoto de magnitud 7,7 con epicentro en Birmania ha sacudido este viernes varios países del Sudeste Asiático . Entre ellos Tailandia, donde la capital, Bangkok, ha sufrido daños muy graves. En mitad de la ciudad se encuentra Carmen S., una joven española que está de viaje junto a una amiga por Tailandia y ha vivido de primera mano el sismo en su último día en el país. «Estábamos en nuestra habitación del hotel, en un quinto piso, y todo ha pasado de golpe y ha durado apenas unos minutos. Sobre las 13.20 el edificio ha empezado a balancearse y nos hemos asomado a las ventanas. Hemos visto que los árboles también se estaban moviendo de un lado hacia el otro y hemos decidido bajar rápidamente a la calle por lo que pudiera pasar«, explica Carmen, quien señala que ha pasado mucho miedo durante el temblor. » Me he asustado bastante, nunca había vivido un terremoto . A los 15 minutos de bajar han comenzado a sonar alarmas y han desalojado a todas las personas de los edificios de nuestro alrededor«. Debido al riesgo de réplicas, y junto a lo que podían ser «miles de personas» , Carmen ha permanecido en la calle junto a su amiga durante lo que en un principio iba a ser una hora, de 14.00 a 15.00. «Se ha alargado bastante y hacía muchísimo calor en la calle, que estaba a rebosar de gente, el tráfico estaba completamente parado y las pocas cafeterías y restaurantes que aún estaban abiertos tenían colas larguísimas». Por suerte, según explica Carmen, ahora sobre las 17.00 horas en Bangkok la situación está «bastante tranquila». «Están volviendo a abrir edificios y se está restableciendo todo . Las calles siguen abarrotadas pero la gente ya no está asustada, o lo disimulan muy bien». Ahora que ha pasado lo más grave, y con el temor de que ocurran réplicas, en lo único en lo que piensa Carmen es en cómo ir hacia el aeropuerto para volver a España. «Salgo a las tres de la mañana y el aeropuerto y los vuelos están operando con normalidad, lo difícil va a ser llegar porque si normalmente el tráfico ya es malo ahora está imposible, y el servicio de trenes por el momento no está operativo». Mientras tanto, ya de vuelta en el hotel, recoge sus pertenencias.