'Toda una estación de esquí cerrada porque no hay nadie que la pueda poner en marcha. La nieve está ahí, los remontes funcionan perfectamente y hasta los clientes están llamando a la puerta. Pero los que tienen las llaves de la empresa no han aparecido. Uno de ellos es el Jefe de Explotación de Remontes, quién se ha convertido ya en uno de los mayores escaqueadores del panorama laboral de nuestro país. El hombre apenas aparece por su puesto de trabajo con excusas de todo tipo. Desde las clásicas bajas por enfermedad, a otras por causas sindicales, tener que acudir a algún juicio, o lo que se le pueda ocurrir.
Cuando este señor falta, quién tiene que sustituirle es el Director de la estación de esquí, que lleva supliendo sus funciones desde hace siete años. Ahora se le deben más de 1.000 ho...'