Al
Espanyol le faltan 10 finales por disputar, pero parece haber encontrado el camino correcto para conseguir la permanencia en Primera división. El conjunto dirigido por
Manolo González está yendo de menos a más en el transcurso de la temporada y ayer supo sobreponerse a la adversidad para sumar un punto que, a la postre, puede ser de oro en la lucha por la salvación. Lo hizo tirando de competitividad y escenificando sobre el verde una versión de sí mismo que, definitivamente, se aleja mucho de la mostrada en la primera mitad del curso. Este
Espanyol de
Manolo González tiene todavía deberes por hacer y ni mucho menos puede caer en la relajación si no quiere que asumir con éxito la permanencia se le complique, pero desde luego que no tiene nada que ver con el equipo que de agosto a enero deambuló por LaLiga confiando toda su suerte a un
Joan Garcia que esta vez, y sin que sirva de precedente, no pudo hacer nada para evitar el gol del rival.
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