El terrible caso de Marco Arenas, el joven que mató a su madre adoptiva con ayuda de su pareja
María Rosa Castillo, conocida como la 'Reina de las Panaderías', fue asesinada el 5 de noviembre de 2013 por su hijo adoptivo, Marco Arenas Castillo, con la complicidad de su pareja, Fernanda Lora Paz. La víctima fue estrangulada en su vivienda y su cuerpo apareció calcinado en una zona alejada de Manchay dos días después del crimen.
Con la intención de desviar las sospechas, Marco simuló preocupación por la desaparición de su madre y exigió públicamente su pronta ubicación. No obstante, las investigaciones de la Policía Nacional del Perú (PNP) permitieron esclarecer los hechos. Las cámaras de seguridad del edificio donde residía la víctima registraron a Marco y Fernanda mientras retiraban el cuerpo en una camioneta. Ante las pruebas contundentes y las contradicciones en sus declaraciones, ambos confesaron el crimen.
No había una buena relación entre hijo y madre
En ese momento, Marco Arenas Castillo tenía 22 años. Había crecido en una familia con estabilidad económica y cursó estudios en instituciones educativas reconocidas. Aunque tuvo acceso a múltiples oportunidades, su conducta se tornó inestable y violenta. Abandonó tres carreras universitarias y adoptó un estilo de vida caracterizado por el despilfarro y los excesos, financiado con el dinero de sus padres.
Preocupada por la conducta de Marco, su madre le impuso límites, como restringirle el acceso al dinero y exigirle una mejora en su comportamiento. Sin embargo, su actitud desafiante no cambió, incluso se agravó cuando inició una relación con Fernanda Lora Paz, quien más adelante participaría como su cómplice.
Meses antes del asesinato, fingió su propio secuestro con el objetivo de obtener dinero, y logró que su familia pagara un rescate de 15 mil dólares. Con esa suma viajó a Chile junto a su pareja, pero al poco tiempo regresó tras quedarse sin fondos. Su familia lo perdonó, sin imaginar que tiempo después sería el autor del crimen contra su propia madre.
¿Cómo mató a su madre María Rosa Castillo?
El día del asesinato, Marco ingresó al dormitorio de María Rosa Castillo con el pretexto de una reconciliación tras una discusión ocurrida horas antes. Se le acercó y la estranguló hasta dejarla inconsciente. Al pensar que había muerto, envolvió su cuerpo y, con la ayuda de su pareja, Fernanda Lora Paz, lo colocó en la maletera de un vehículo. Horas después, ambos se dirigieron a una zona desolada de Manchay, donde rociaron el cuerpo con combustible y le prendieron fuego.
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El Ministerio Público solicitó 35 años para Marco Arenas Castillo
El Ministerio Público solicitó una condena de 35 años de prisión para Marco Arenas Castillo por el delito de parricidio. No obstante, la defensa presentó un recurso con el que demostró que no era hijo biológico de María Rosa Castillo. Las pruebas confirmaron que su madre biológica era Isabel García Bobadilla. Este argumento jurídico excluyó la figura del parricidio y, finalmente, tanto Marco Arenas como Fernanda Lora Paz fueron sentenciados a 20 años de prisión.
Actualmente, Marco Arenas Castillo y Fernanda Lora Paz cumplen condena en establecimientos penitenciarios distintos. Marco permanece en el penal de Lurigancho, desde donde ha solicitado en varias ocasiones beneficios penitenciarios, sin obtener respuesta favorable. Fernanda se encuentra en el penal de Chorrillos, donde participa en programas de rehabilitación y formación. Ambos podrían acceder a la libertad hacia el año 2033, en caso de ser reconocida su buena conducta.
