Victoria fundamental de la Real Sociedad ante Las Palmas a domicilio solo unos pocos días después de caer en la Copa en Madrid. El gigantesco esfuerzo y la mayor aún actuación realizadas el martes en el Bernabéu podían suponer un lastre mental y físico en el reto más próximo en LaLiga pero también un impulso mental y futbolístico para cerrar la temporada con otra cara, la mostrada en Madrid, que ayudase al equipo a cumplir el gran objetivo de volver a clasificarse para Europa. Lo primero apenas se vio en el Estadio de Gran Canaria, pese a la lesión de
Zubeldia, con despliegues físicos espectaculares como el de
Marín o una segunda parte gigantesca de
Kubo sin parar de correr y superar rivales. Lo segundo, en cambio, se notó y mucho. La Real está de vuelta, es la conclusión que se puede sacar de una nueva victoria liguera realista, segunda consecutiva, que hace escalar a los de
Imanol hasta la última plaza que concederá premio europeo, la octava, tras varias semanas por debajo incluso de la primera mitad de la tabla. La Real siempre reacciona en el tramo final de curso tras finalizar sus periplos de Copa y Europa, pero esta vez existían más dudas sobre la capacidad del equipo. Dudas que se disipan casi por completo esta semana tras dos actuaciones más que serias, y goleadoras, que también tienen su debe, principalmente defensivo, pero que ofrecen un balance netamente positivo de cara a ser optimistas con el final de curso del equipo. En cuanto a sensaciones, noticias positivas y resultados. El sexto billete consecutivo para torneos continentales está ahora más cerca, y no exclusivamente por haber sumado tres puntos. Aunque quede mucho aún por pelear.
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