Un desdibujado Matador cayó ante Barracas Central
Tigre jugó muy mal y volvió a perder. Nunca pudo mostrar sus virtudes y fue impotencia pura, ante un rival que con poco, se llevó todo.
Lamentablemente la visita de Tigre a Arsenal para jugar con Barracas fue desilusionante. No solo por el resultado en si, sino por el rendimiento colectivo e individual.
Desilusionante porque la gente espera más de un equipo que mostró con creces que puede más. Un equipo que cuando encuentra su mejor versión, le puede ganar a cualquiera y en cualquier lado y que, como el sábado en Sarandí, no genera nada y pierde sin objeciones.
Un mal paso y otra llamada de atención a un equipo que estaba para ser puntero y ahora intentará conservar quedar entre los cuatros, aunque de volver a ser el Tigre que todos queremos, esta para mucho más que eso.
