El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, ha asegurado que no va a devolver a Estados Unidos a Kilmar Armando Abrego García, un salvadoreño deportado por error . Bukele lo ha confirmado así ante Trump y ha señalado que lo que quieren hacer es «convertir EE.UU. en el país más seguro del mundo». Por su parte, la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, ha explicado que el joven salvadoreño deportado « estaba y entró » en el país de forma ilegal, mientras que el subdirector del Gabinete de Políticas de la Casa Blanca, Stephen Miller, ha asegurado que en virtud de la ley, «ni siquiera puede estar presente en el país». «Tiene que ser devuelto porque formaba parte de una organización terrorista», ha señalado Miller, que ha acusado a un juez de distrito de haberle dado la vuelta a la cuestión para decir que el gobierno había «secuestrado» a un ciudadano salvadoreño. «Después el Tribunal Supremo dijo que el juez de distrito se había equivocado. Ganamos nueve a cero en el Supremo». Además, Miller ha dicho que la decisión del Supremo remarcaba que era El Salvador quien tenía que solicitar la deportación de Abrego García una segunda vez, antes de apelar directamente al presidente Bukele para que se posicionara sobre esta cuestión. «Cómo voy a devolver un terrorista a EE.UU.. Eso no lo vamos a hacer, la pregunta ofende», ha respondido Bukele. Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha sentenciado que la política exterior del país «la ordena el presidente». « Ningún tribunal tiene derecho a encargarse de la política exterior de EE.UU.». Trump ha asegurado que ha pedido a Bukele que «construya más complejos masivos de seguridad» tras señalar que deportará «tantos criminales como sea posible». Trump ha señalado a Biden, sobre el que ha dicho que los millones de personas que «no tenían que estar en EE.UU.» se han aprovechado de que el país tenía un «presidente con el coeficiente intelectual muy bajo»