El 7 de mayo del año pasado, minutos después de que el
Dortmund eliminase de la
Champions al
PSG,
Luis Enrique indicó en la rueda de prensa post-partido que su equipo no había merecido caer derrotado por 0-1. Apoyó su aseveración en que la cifra de ‘expected goals’ (goles esperados) de su equipo había sido muy superior a la de su rival. No mintió, ya que fue de 3.25 para el PSG y de 0.74 para el
Dortmund. Todo aquel que para entonces no estaba familiarizado con dicho término descubrió que el técnico asturiano vino a decir que el
PSG había merecido mejor suerte que la de la derrota por lo que dictó una métrica de la estadística avanzada basada no solo en el número de ocasiones de gol creadas sino también en la calidad de las mismas.
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