La gran mayoría de gallegos amaneció este martes aliviada al comprobar que volvían a tener luz y cobertura, pero no fue el caso de Arzúa. El municipio coruñés, que no llega a los 6.000 habitantes, no recuperó la luz hasta entrado el mediodía , a las 12,00 horas aproximadamente, casi 24 horas sin luz tras el gran apagón que algunos vecinos vivieron con indignación y agobio, mientras que otros se adaptaron a la situación e incluso pudieron disfrutar de la experiencia, especialmente aquellos viandantes del Camino de Santiago. De manera progresiva, la luz volvió a las aldeas del entorno, una a las 9, otra a las 10... pero no fue hasta el mediodía cuando se pudo respirar la normalidad en Arzúa. Ya a las 16,00, las terrazas volvían a funcionar con normalidad y la llegada de peregrinos continuaba sin alteración aunque, como no podía ser de otra forma, el apagón monopoliza la conversación. En una de las gasolineras situadas a la entrada del pueblo, su propietaria se muestra entrada. « Arzúa es tercermundista », pesaba mientras conducía hasta su negocio, pues a pesar de que en la radio ya decían que el 99% de Galicia volvía a la luz, su pueblo seguía a oscuras. No fue hasta el mediodía cuando volvió a tener acceso a energía, pero tuvo que esperar unas horas más para que los surtidores funcionasen correctamente tras la desconexión. Una situación desagradable, pero con su apunte cómico, como suele ocurrir en situaciones de caos y pánico generalizado. « Hubo un chico que se llevó 33 latas de atún en conserva », afirma la gerente de la gasolinera, tampoco faltaron aquellos que buscaban papel higiénico. «Aquellos que 'tolean', ya lo podrían hacer con razón», señala entre risas, mientras intenta dar servicio a los coches que ayer no pudieron repostar. En la tienda Antoxos, especializada en souvenirs para los peregrinos, ni si quiera el apagón puso freno a la caja, como rememora, Soledad: «En efectivo, como antiguamente» . A pesar de la falta de iluminación, los peregrinos continuaron llegando desde Palas de Rei, en la que es la ruta más popular del Camino Francés (desde Sarria a Santiago de Compostela), algunos de ellos intercambiándose el efectivo que se quedaban, pero ante todo, con una «actitud positiva», destaca Soledad. Alba, Alicia y Lucía fueron tres peregrinas de las que llegaron en plena oscuridad y, a su juicio, la falta de conexión a internet y de línea no supuso un motivo de enfado, sino u na oportunidad de experimentar el Camino a lo grande . Más allá de no poder llamar a sus padres o tener que racionar el efectivo, la caminata bajo las estrellas. «Nuestro único miedo era no saber cuanto iba a durar el apagón y como gestionar el efectivo que nos quedaba», afirma Alba, que recuerda también la inaudita experiencia de hacer una compra en un supermercado totalmente a oscuras. Otros negocios del municipio abrieron a pesar de no poder producir, como en la Cooperativa Perpetuo Socorro, donde tuvieron que frenar la elaboración de piensos. Pese a ello, siguieron suministrando materiales y equipo a los ganaderos de la zona que estaban ensilando . Porque, aunque se vaya la luz, los animales comen igual y requieren de cuidados, recuerdan desde la cooperativa. Todavía es pronto para calcular los daños económicos, más aún teniendo los festivos de mayo a la vuelta de la esquina. Pero ni siquiera en estas circunstancias se disipa el buen humor y la cordialidad entre los vecinos y negocios de Arzú