El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, ha dado un paso al frente en el tema de la opa hostil planteada por el BBVA sobre el Banco Sabadell y ha confesado, este miércoles en el Parlament, que trabaja para que la operación no salga adelante. No lo ha dicho expresamente, pero sus palabras se han entendido a la perfección: «Hago cosas. Hago más de lo que digo, pero hago»; en respuesta a preguntas de los portavoces ERC y Comuns que le han pedido acción contra la opa. De esta manera, Illa ha señalado que el Govern catalán, que hasta la fecha se ha mantenido frío, en público, y tratando de aparentar no interferir en la oferta del banco vasco, aunque con la boca pequeña se ha opuesto, ha dejado a un lado la neutralidad institucional. El Govern lidera ya las críticas, prácticamente unánimes en Cataluña, que abogan por descarrilar la iniciativa del BBVA, y que presionan al Gobierno de Pedro Sánchez para que haga imposible la oferta de compra empresarial. Illa, durante la sesión de control en el Parlamento de Cataluña, ha defendido la consulta pública del Ministerio de Economía y Empresa, para que ciudadanos, asociaciones y empresas den su opinión al respecto, y ha apuntado, en la misma línea de lo manifestado por Sánchez, el lunes, en la primera jornada de la reunión anual del Círculo de Economía, que «puede haber razones distintas a las de la competencia» para frenar la opa, poniendo en duda el dictamen unánime de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que permite la operación. «El Govern de Cataluña está defendiendo y seguirá defendiendo los intereses de Cataluña, del tejido empresarial y de los ciudadanos de Cataluña», ha respondido el presidente autonómico a la pregunta de Josep Maria Jové (ERC), quien ha calificado de mala noticia el informe de la CNMC y le ha dicho que está «en sus manos» poner trabas a la compra del banco catalán. También ha cargado contra la opa Jéssica Albiach (Comuns), quien incluso ha pedido a Illa que convoque la Comisión Mixta Gobierno-Generalitat (propuesta rechazada por el 'president') para formalizar la oposición a la compra, informa Ep.