El programa ' Más Vale Tarde ' (La Sexta) ha hablado en directo con Gonzalo Bernardos, economista de cabecera de Iñaki López y Cristina Pardo , para tratar un tema que está afectando a muchas personas: las estafas a través de internet y los timos que utilizan la imagen de personas conocidas, como es su caso, para transmitir credibilidad y conseguir el dinero de ciudadanos anónimos. El caso de Bernardos es peculiar porque ha sido ya víctima, por así decir, de estas empresas fraudulentas que usan su nombre y presencia para captar a «incautos que acaban cayendo en estos trucos». El economista ha referido que le parece «increíble que haya quienes sigan creyendo estas historias, sobre todo gente de 45 años para arriba». Gonzalo Bernardos ha sido contundente al respecto y, después de que los presentadores y el equipo de reporteros haya mostrado el modus operandi de estos delincuentes, se ha dirigido a la audiencia para hacer varias advertencias y apreciaciones. Este profesor de Economía de la Universidad de Barcelona ha sentenciado así: «Señoras y señores, invirtiendo uno no se hace millonario ; señoras y señores, invirtiendo en lo que sea uno no deja de trabajar, puede conseguir una vida mejor a largo plazo pero nada más; quien le cuente que en todo lo que invierte ganan, ¡mienten! Ya sabemos que lo dice el cuñado, ¡pero este también miente!». Este experto es una de las personas que se ha involucrado en esta trama, donde se publicita también a Amancio Ortega como ejemplo de inversor. Desde la empresa defraudadora han afirmado por activa y por pasiva a una periodista de La Sexta que es cierto todo esto. «Los timos presenciales han bajado y han aumentado los timos online. Al final, con una web, varios anuncios sugerentes y una figura pública puedes engañar a mucha más gente y te sale rentable», ha afirmado Bernardos. Este ha continuado abordando el tema de forma contundente y ha señalado al «libertinaje, que no libertad» que hay en Internet. «Cada vez hay más lugar para los bulos y las trolas», ha señalado, y ha querido destacar que el quid de la cuestión está en «una combinación peligrosa, el ser inocente y ser excesivamente ambicioso». Gonzalo Bernardos ha terminado diciendo que «nada o casi nada se consigue en esta vida así, especialmente a los que venimos de origen humilde, nada se consigue sin esfuerzo y nada hace que pases de vivir medianamente bien a ser rico, multimillonario . Esto es importante para los que nos ven, que se les quite de la cabeza».