Un agente de la Policía Nacional fue detenido por compañeros durante un registro llevado a cabo en un local de alterne de Granada , al percatarse éstos de que se había escondido entre sus ropas un sobre que contenía unos tres mil euros. El funcionario ha sido suspendido de sus funciones. Los hechos, según han confirmado fuentes policiales a ABC, ocurrieron la segunda semana del mes de junio en un local de la capital granadina. Los policías trabajaban en un operativo dispuesto con el objetivo de desmantelar locales donde se ejerce la prostitución y el agente sospechoso del robo había intervenido ese mismo día en otro registro en Antequera, desde donde se desplazó a Granada. En la operación llevada a cabo en el club de alterne granadino no sólo se trataba de acreditar que se ejercía la prostitución sino también de requisar las cantidades que se habían recaudado con el ejercicio de esta actividad ilegal. Fue entonces cuando, de acuerdo con las fuentes aludidas, se produjo la situación. Al menos dos compañeros se dieron cuenta de que el policía se había introducido dentro del pantalón un sobre. Incómodos, le preguntaron qué había hecho y, aunque habría preferido no hacerlo, terminó mostrándoles el contenido del mismo: sacó del interior de los calzoncillos un fajo de billetes que sumaba aproximadamente tres mil euros. Comprendieron que habían pillado a su compañero en flagrante comisión de un delito. Éste fue detenido de inmediato y trasladado a dependencias policiales, donde tuvo que responder ante sus superiores. La Policía Nacional ha actuado con absoluta discreción en este caso, no ha revelado ningún dato de manera oficial y ha apartado de toda actividad al funcionario. En paralelo, la policía está llevando a cabo otra investigación: revisa otros registros en los que haya intervenido el agente por si el caso que ahora se ha producido en Granada –donde él no ejercía habitualmente, su puesto de trabajo habitual está en Antequera- tuviera algún precedente, en cuyo caso, obviamente, su situación se complicaría todavía más. En aplicación del reglamento interno de la Policía Nacional, el funcionario se enfrenta a una sanción que, en caso de que se determine que es grave o muy grave, podría traducirse en su expulsión definitiva del cuerpo. Es probable por cuanto no sólo sustrajo presuntamente dinero, sino también porque ese dinero constituía una prueba del delito que estaba siendo investigado. Por lo pronto, añaden las mencionadas fuentes, mientras se avance en la investigación seguirá sancionado y apartado. Se da la circunstancia, además, de que un Policía Nacional es un funcionario del Estado , dependiente del Ministerio del Interior. En consecuencia, podría quedar inhabilitado de por vida para seguir ejerciendo como cargo público y existe la posibilidad, asimismo, de que sea denunciado por robo.