Durante las últimas décadas, China ha protagonizado un crecimiento económico y tecnológico sin precedentes. En muchos aspectos, ya ha superado a buena parte de los países occidentales, sobre todo en sectores como la infraestructura o la producción industrial. Sin embargo, cuando hablamos de automóviles, todavía persisten ciertas dudas en Europa y en Estados Unidos. La fiabilidad, el aguante de las baterías o la calidad de los materiales siguen generando cierta desconfianza entre los conductores. ¿Pero tienen razón en preocuparse? Casos como el de Gilson, un conductor de Uber en Brasil, invitan a pensar que no. Su historia se ha hecho viral en redes sociales tras mostrar cómo su coche, un BYD Dolphin, ha superado los 225.000 kilómetros sin apenas incidencias. Y no es que lo use poco, pues buena parte de ese kilometraje —más de 160.000 km— lo ha hecho solo en los dos últimos años. Al tratarse de un coche destinado al transporte profesional, el BYD de Gilson pasa largas horas en carretera, sufre con el tráfico urbano, lo conducen varias personas y ha estado expuesto a todo tipo de situaciones. Aun así, el coche responde. Y no hablamos de un modelo de alta gama: es un Dolphin de 95 caballos, con una batería de 45 kWh y una autonomía homologada de 405 kilómetros (en ciclo NEDC). Gilson lo deja claro en un vídeo que ha compartido en su canal de YouTube: «Todo sigue en orden. No tengo ninguna queja». Según muestra el cuadro, la autonomía sigue siendo la misma que el primer día. Algo que sorprende teniendo en cuenta el ritmo de uso que ha llevado. Y más aún sabiendo que este modelo ni siquiera está todavía a la venta en España.