La playa, con la vista que ofrece el mar, el sonido de las olas y la brisa marina, genera un ambiente de tranquilidad, produce un efecto relajante con el que aislarse del estrés de la vida diaria. De una rutina agitada que se acentúa si se habla de Madrid . Por eso, cuando se le pregunta a los madrileños qué es lo que echan de menos de su ciudad, la respuesta generalizada es «la playa» . De ahí que quienes habitan en la capital deseen la llegada del verano para disfrutar de unos días de descanso y de relajación en un destino turístico costero. Madrid Secreto , cuenta de TikTok que publica noticias, curiosidades y contenido con distintos enfoques sobre la capital, ha salido a la calle para preguntar a la gente qué es lo que le falta a Madrid. Y la respuesta más repetida es la misma. «Echo de menos el mar, le falta la playa », comentan. Otro que opina lo mismo, además, se justifica. «Playa. Te lo juro, es que no le falta más, es que es perfecto, porque fiesta y todo eso tenemos todo el rato ». Más allá de la sensación de bienestar que provoca la playa, los madrileños echan en falta la presencia del mar por el calor sofocante de la ciudad durante el verano. Un calor intenso y seco que nada tiene que ver con el de la costa , donde los altos índices de humedad puede hacer, incluso, que la sensación térmica sea más alta. Ahora, bien, a los madrileños parece importarles poco o nada esto último. Pero siempre hay quien piensa de otra manera o tiene en cuenta otros factores más allá del ocio. Por eso, uno de los ciudadanos preguntados por Madrid Secreto, a la pregunta de lo que le falta a la capital, ofrece una respuesta completamente opuesta a las anteriores. « Vivienda asequible , le faltan servicios públicos buenos, políticas sociales. Y le falta una mejor gestión», comenta un hombre. Su respuesta, más allá de no tener nada que ver a las demás, en el fondo, desecha la opción de que Madrid luciría mejor con una playa. Porque, en caso de disponer de mar, el precio de la vivienda se dispararía , como ya ocurre en zonas costeras en momentos de temporada alta. La demanda turística acentuaría, también, la escasez de vivienda, de modo que los barrios cercanos a la costa serían menos accesibles económicamente para muchas personas. La playa le daría un atractivo mayor a la ciudad, pero, a cambio, existiría una fuerte presión inmobiliaria .