Aresep atribuye a errores de interpretación del AyA altos cobros en recibos de miles de clientes
La Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) señaló al Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) que no existen vacíos legales en la fijación de tarifas de agua y, más bien, atribuyó a esa entidad dos errores de interpretación que explicarían los cobros injustificados que miles de usuarios percibieron este año.
Dicha aclaración fue remitida por la Aresep, el pasado lunes 23 de junio, luego de que el AyA le consultara si había algún tipo de incerteza legal en el método de cobro del servicio que pudiera explicar las altas facturaciones registradas, entre abril y mayo pasados, en el caso de 38.900 abonados residenciales.
Esos servicios afectados representan 4,4% del total de abonados del Instituto que, al año pasado, administraba 875.908 servicios de agua potable.
El pasado miércoles, en conferencia de prensa en Casa Presidencial, Juan Manuel Quesada, jerarca del Instituto, afirmó que el aumento en los recibos obedece a una decisión de Aresep. ”Nosotros no fijamos las tarifas de agua en este país. Con toda la transparencia del mundo y viendo a los costarricenses a la cara, esa es la verdadera realidad”, aseveró.
La última parte de la afirmación de Quesada es correcta, pues el AyA está regulado por la Aresep y sus fijaciones tarifarias. Sin embargo, conforme la explicación que dio la entidad reguladora, el problema de facturación no sería originado por aspectos tarifarios.
En mayo pasado, tras los cambios registrados en la facturación, Quesada envió consultas a la Autoridad relacionadas con el cobro del cargo fijo por unidad de consumo (casas y comercios, por ejemplo). Los montos de esta variable no han sido ajustados desde agosto del 2023, cuando se emitió la última fijación tarifaria ordinaria de oficio para Acueductos.
No obstante, el jerarca preguntó si existía una “incerteza de aplicación” por el cargo fijo y cómo aplicarlo en servicios que abastecen de líquido a más de una unidad de consumo (casas en un condominio, por ejemplo).
Específicamente, quería confirmar si debía cobrar el cargo por cada unidad habitacional y, de existir una laguna jurídica, cómo se debía establecer la facturación a futuro y retroactivamente.
‘Grave error’ dispara cobros de agua para casi 39.000 servicios del AyA, alerta Aresep
Al respecto, la Autoridad señaló que el cargo fijo se cobra por cada unidad de consumo y que es técnicamente procedente. También aclaró que no hay vacío o laguna normativa, pues la forma de cobro se fijó en 2023 en la resolución RE-0014-IA-2023, la cual indica que el cobro es por unidad de consumo.
Según explicó el regulador general, Eric Bogantes, el “grave error” de interpretación se deriva de la forma como se aplicó el cargo fijo en unos casos y, además, por otra situación ligada a una segunda consulta del AyA, sobre la categoría a la que pertenecen los usuarios con cobros sustanciales. Aresep todavía tramita la respuesta a esa consulta.
Bogantes reiteró que el problema de facturación surgió de una “interpretación errónea” del AyA sobre cómo debía cobrar el cargo fijo y cómo categorizó ciertos consumos.
La Aresep no modificó tarifas, pero en marzo sí ajustó parcialmente una estructura tarifaria para las categorías de “Grandes Consumidores Residenciales” y “Grandes Consumidores Residenciales de Bien Social”.
Sin alterar los montos económicos por uso de agua, amplió los bloques de consumo: de rangos como 0 a 519 metros cúbicos de agua (m³) se pasó a nuevos bloques de 0 a 2.500 m³, de 2.501 a 6.000 m³, y de más de 6.001 m³.
El objetivo del ajuste era corregir un “efecto incremental no deseado en la facturación”, según se indica en la resolución RE-0008-IA-2025, del pasado 5 de marzo.
Bogantes indicó que el Instituto cometió un “grave error” de interpretación en los cobros después de que entrara en vigencia ese cambio en los bloques.
Errores del AyA
El regulador general explicó el error cometido por AyA utilizando un ejemplo hipotético de un condominio de 20 casas sin hidrómetros individuales, con un consumo total de 500 m³ de agua al mes (25 m³ por casa).
En este escenario, la medición y cobranza correctos implican un cargo fijo de ¢2.000, más ¢6.075 por los primeros 15 m³ (a ¢405 cada m³), y un adicional de ¢8.210 por los 10 m³ restantes (a ¢821 cada uno).
El recibo por casa deber ser de ¢16.285 para un gran total de ¢325.700 entre las 20 viviendas del condominio. “Esa era la manera correcta de cobrar”, explicó Bogantes.
Sin embargo, análisis de la Aresep revelaron que un primer error del AyA fue interpretar el consumo global de un grupo de casas (a las que se debe cobrar individualmente) como si se tratara de un “gran consumidor residencial” (otra categoría tarifaria diferente).
Debido a lo anterior, la institución aplicó para algunos casos otras escalas tarifarias y, tras obtener el monto total del condominio, dividía el costo entre todas las unidades, lo cual generó un aumento considerable en los cobros.
Volviendo al ejemplo de las 20 casas con 500 m³ de consumo, el error consiste en que se aplicaron ¢2.000 de cargo fijo, ¢6.075 por los primeros 15 m³ y conforme a los rangos vigentes para un “gran consumidor residencial”, se cobraron 440 m³ a ¢973.280, además de un impuesto al valor agregado (IVA) de ¢134.091.
Según la explicación del regulador, al interpretarse así el consumo el monto final se dispara a ¢1.165.561. Al dividirse entre las 20 casas del ejemplo, el recibo por vivienda sube a ¢58.278 (¢41.993 más respecto al cobro correcto).
En otros casos, según detalló, el error radicó en la aplicación del cargo fijo y, de nuevo, en la forma como el AyA interpretó el consumo.
En los casos analizados por Aresep, indicó el regulador general, Acueductos interpretó el uso del agua según la categoría de gran consumidor y luego dividió la cuenta entre cada abonado.
En el ejemplo de las 20 casas, ese cobro implica, solo por razón del cargo fijo, una suma de ¢655.824, luego de cobrar el agua consumida en ¢357.000 y un IVA de ¢134.091. En tal caso, a cada vivienda le queda el recibo en ¢57.224, lo cual es ¢40.939 más respecto al cobro adecuado.
“La situación que originó los cobros tan abultados fue porque el AyA tomó esos medidores residenciales y comenzó a cobrarles con una tarifa de gran consumidor residencial o una de gran consumidor”, indicó Bogantes.
Cada vez que el consumo global del grupo de casas superaba el rango de 60 m³, se les cobraba conforme otra categoría tarifaria donde el metro cúbico se paga distinto.
Lo procedente, siguiendo el ejemplo de las 20 casas, era medirles a cada vivienda el uso del agua y luego cobrarles individualmente el consumo y un cargo fijo de ¢2.000 individual vigente por unidad de consumo.
“Esperamos que esta aclaración sea bien entendida por el AyA y que eso traiga claridad a los usuarios y al AyA sobre cómo facturar. Desde los análisis de la Aresep, nunca debió darse un cambio en la manera de facturar el cargo fijo”, concluyó.
