La Real Academia Española (RAE) indica como una de las deficiones de 'reinsertar' volver a insertar o integrar en la sociedad a alguien que estaba condenado o marginado. En España, las instituciones penitenciarias tienen «como fin primordial la reeducación y la reinserción social de los sentenciados a penas y medidas penales prevativas de libertad , así como al retención y custodia de detenidos, presos y penados», tal como indica la Ley Orgánica General Penitenciaria (LOGP) . Atendiendo a este objetivo, lo ideal para este sistema sería que toda persona que haya pasado por la cárcel saliese de ella totalmente lista para reinsertarse en la sociedad y no volver a delinquir. Sin embargo, esto queda lejos de la realidad en nuestro país según ha contado el funcionario de prisiones español Manuel Galisteo, que lleva 25 años trabajando en el citado puesto dentro del Centro Penitenciario de Archidona, Málaga. En una entrevista para 'Herrera Cope', Galisteo ha tratado diversos temas referentes a su trabajo, a la vida en la cárcel y después de ella, haciendo especial mención al tema de la reinserción dentro del sistema penitenciario español. La respuesta del trabajador ha sido muy clara cuando el periodista le ha preguntado si él creía en la reinserción y en el sistema: «No, pero rotundamente no. La prisión no reinserta, la prisión te ayuda a ser mejor delincuente» , comienza diciendo con contundencia. «Siempre pongo el ejemplo de que las prisiones hoy en día son escuelas del delito. ¿Y por qué digo esto? Porque la persona que entra en prisión termina sabiendo anular cámaras, termina sabiendo irse del lugar del delito sin dejar ningún tipo de muestras ni de huellas... Al final haces un montón de relaciones en su negocio, entre comillas negocio, y las prisiones, a día de hoy, están sirviendo para eso y quien no lo quiera ver es que está ciego» cuenta, basándose en sus años de experiencia como funcionario de prisiones. Esta opinión refleja la percepción de que, en lugar de facilitar la rehabilitación y la reintegración social, el entorno carcelario puede fomentar la reincidencia y la profesionalización del delito, debido a factores como la convivencia con otros delincuentes, la estigmatización social y l a falta de recursos útiles que hacen falta en las cárceles para la rehabilitación.