La amenaza de huelga que pendía sobre el sector turístico de Baleares en plena temporada alta ha quedado finalmente desactivada. La Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM) y el sindicato UGT han alcanzado este lunes un principio de acuerdo para renovar el convenio de hostelería del archipiélago. El pacto contempla una subida salarial del 13,5% en tres años y evita las cinco jornadas de huelga y manifestaciones que CCOO y UGT habían anunciado este lunes esta mañana en plena temporada turística, con acciones previstas en aeropuertos y zonas clave como Ibiza, Magaluf o Alcúdia. El acuerdo, presentado esta tarde en rueda de prensa por el presidente de la patronal, Javier Vich, y el secretario general de UGT Servicios, José García Relucio, sella meses de negociaciones tensas que llegaron a romperse la semana pasada. Tras un fin de semana de contactos discretos, ambas partes han cerrado el pacto pocas horas después del anuncio de movilizaciones en lugares tan sensibles como el aeropuerto de Son Sant Joan o las zonas turísticas de Ibiza, Maó, Magaluf o Alcúdia. El incremento salarial pactado -del 6% este año, 4% en 2026 y 3,5% en 2027- beneficiará a más de 180.000 trabajadores de uno de los sectores estratégicos para la economía nacional. Según UGT, se trata de una «muy buena subida» en un momento de alta rentabilidad para la industria turística, y han instado a las empresas a aplicar los nuevos salarios sin esperar a la publicación oficial del convenio. El acuerdo supone concesiones por ambas partes. UGT ha renunciado a una de sus reivindicaciones clave -la implantación de la jornada de 35 horas semanales- a la espera de lo que decida el Congreso de los Diputados respecto a la jornada de 37,5 horas. También acepta flexibilizar la posibilidad de trabajar un sexto día semanal y la ampliación del uso de contratos temporales, algo que reclamaban las patronales. A cambio, los sindicatos han conseguido ampliar de seis a nueve meses el periodo garantizado de ocupación para los trabajadores fijos discontinuos, mantener los derechos en caso de incapacidad temporal y consolidar un nuevo capítulo de conciliación familiar y laboral, además de incorporar protocolos LGTBI al texto del convenio. También se han comprometido con la patronal a abrir un observatorio específico para estudiar el absentismo laboral, otra de las preocupaciones del sector. «Cualquier negociación consiste en repartirse las diferencias», ha resumido el presidente de la FEHM, que ha reconocido que el aspecto salarial era el mayor punto de fricción. El convenio vigente no se actualizaba desde 2014. Por su parte, García Relucio, ha puesto el foco en la «muy buena subida» que supone el aumento del 6% de este año, el punto al que ha sido más difícil llegar a un acuerdo. El sindicalista ha hecho un llamamiento a las empresas de la hostelería a que no esperen a la publicación del nuevo convenio en el Boletín Oficial de Baleares (BOIB) para aplicar la subida salarial y «los atrasos de los meses de abril, mayo y junio». La redacción definitiva del nuevo convenio, que afectará a más de 180.000 trabajadores, se firmará en los próximos días.