El
Barça diseñó el capítulo de fichajes de la próxima temporada afrontando dos cuestiones básicas: 1) La necesidad de fichar a un guardameta que comenzara a instalarse para dar el relevo al actual capitán
Ter Stegen y que tuviera años de futuro por delante y 2) fichar a un jugador de banda con capacidad de desborde, que pudiera sumarse a las rotaciones con
Lamine y
Raphinha en una temporada muy exigente. En tercer lugar estructuró que actuaría en función del mercado. Si hay ofertas encima de la mesa por jugadores blaugrana que son interesantes económica y deportivamente tanto para el club como para los jugadores poderlas llevar adelante y actuar en función de ello para los relevos. Eso puede llevar a que el proceso sea largo, ya que habrá clubs que aprovecharán el final de mercado para poder sacar mayor rentabilidad.
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