Como dice Gema Sarmiento, gerente del Hospital público de Fuenlabrada, «la salud es la mejor inversión que se puede hacer». En el caso de la Unidad de Protonterapia de este centro sanitario, la ingente inversión tecnológica vienen de la mano de la Fundación Amancio Ortega , y de ella se van a beneficiar miles de pacientes de toda España en este centro, que albergará la primera de estas unidades. Actualmente se construye para ella un edificio que tiene dentro un búnker con paredes de hormigón de 3 metros de ancho. Sobre el terreno que hace sólo unos meses ocupaba un aparcamiento, ahora se está levantando esta edificación tan particular, que albergará en su seno esta modernísima tecnología que ofrecerá un tratamiento muy avanzado para los tumores de difícil acceso o cercanos a órganos vitales. Antes de que finalice la legislatura, ha comprometido la presidenta Isabel Díaz Ayuso durante la visita a las obras de esta unidad, podrá estar todo listo para que comience a actuar. Y habrá una segunda unidad de protonterapia en el Hospital de La Paz. Dos instalaciones de primera en centros públicos, que se unirán a las dos que ya funcionan ahora en centros privados. «El uso de protonterapia en los tratamientos está dando grandes resultados, sobre todo entre niños», ha explicado la líder madrileña, «porque concentra la dosis de protones exacta justo en la zona donde se encuentra el tumor, reduciendo la radiación que recibe el tejido sano, y se reduce la toxicidad y efectos adversos sobre estos últimos». Los tumores en la base del cráneo o los de médula espinal son dos de los que aborda esta nueva tecnología. La lucha contra el cáncer en la sanidad pública madrileña se ha traducido, ha señalado Díaz Ayuso, en «la renovación de 140 equipos de última tecnología», la modernización de la red de hospitales con cirugía robótica avanzada, y en el futuro podría ampliarse con otras técnicas como el uso de genómica. También ha aplaudido novedades como «el seguimiento remoto a pacientes, que permite realizar quimioterapia a domicilio y monitorizarles para que sigan el tratamiento en casa». Es una de las metas que se fija la de llegar en los próximos años a más de 1.000 pacientes oncológicos atendidos en su hogar. También ha destacado, en este sentido, los «2.600 ensayos clínicos activos en la Comunidad sobre el cáncer», y el éxito y la eficacia que están teniendo los «cribados de detección precoz», como el llamado 'Cassandra', para el de pulmón, o Prevercolon, «que llegó a las 357.000 pruebas el año pasado», o los dos programas específicos para la mujer: para cáncer mama desde 45 años y cervicam, contra el cáncer de cuello de útero. Madrid, ha recordado, cuenta con la tasa de mortalidad por cáncer más baja de España y de las más bajas de Europa. Y varios de sus hospitales públicos -el 12 de Octubre, el Clínico, el Gregorio Marañón, La Paz, el Majadahonda-Puerta de Hierro y el Ramón y Cajal, «están reconocidos como centro de referencia europea en oncología». Entre un 30 y un 40 por ciento de los pacientes oncológicos tratados en Madrid proceden de otros rincones de España.