El dato frío es que hace diez años se matricularon 16.106 alumnos en las escuelas oficiales de idiomas de Castilla-La Mancha y este curso han sido 9.246, es decir, un 42,6 por ciento menos. Además, también se constatado que durante los primeros meses son frecuentes quienes desisten por diversas causas y ha puesto ejemplos, sin mencionar la escuela, de cómo al final hay grupos de francés B-2 o de italiano B-1 con un único alumno. Tras «una inspección prioritaria», la Junta ha tomado nota y también las primeras medidas de «consenso con los equipos directivos» de las escuelas oficiales. Una es «agrupar alumnos para que sea viable», aunque esto «no afecta a todos los idiomas y a todos los niveles». Y otra es subir el mínimo de alumnos de seis a diez para que los grupos salgan adelante , además de fórmulas complementarias como la semipresencialidad o de manera online. «No son recortes», ha afirmado el consejero de Educación, Amador Pastor, al ser preguntado por el tema después del Consejo de Gobierno, negando también que estas medidas vayan a afectar a la plantilla orgánica. Básicamente, porque son funcionarios. «Otra cosa es el profesorado interino», ha admitido.