Paso importante, y quien sabe si definitivo, en el caso de la bebé hallada muerta en la planta de reciclaje de Loeches. Una semana después de que la Guardia Civil airease a los medios que la niña era de origen latinoamericano y que las bolsas de basura donde estaban sus restos humanos fueron arrojadas en algún contenedor de Puente de Vallecas , en la parte del distrito más cercana a la M-30, los agentes de Homicidios de la Comandancia de Madrid han detenido a la madre por el presunto asesinato de la pequeña, cuyos restos aparecieron el pasado 12 de diciembre. Los investigadores están registrando el domicilio de la mujer donde presuntamente mató a la recién nacida antes de tirarla a la basura. Los indicios apuntan a que el crimen se pudo producir por asfixia mecánica, y tras ello el cuerpo fue descuartizado. Los análisis genéticos lograron determinar que la bebé tenía unos cinco días de vida y su origen era neotropical, concretamente de algún país de América del Sur. En las labores de búsqueda fueron clave los perros detectores de restos biológicos pertenecientes al Servicio Cinológico de la Guardia Civil.