La Catedral del Buen Pastor preside el centro de San Sebastián de manera majestuosa. Y es que se trata de la construcción religiosa más grande de la ciudad que, junto al centro cultural Koldo Mitxelena y el edificio de Correos, forma un hermoso conjunto del que sobresale su torre, situada sobre el pórtico de entrada, gracias a los 75 metros de altura que tiene en forma de aguja. De hecho, se la ve desde casi todos los puntos de la capital. Y quizás, por ello, ha sido elegida para albergar uno de los espectáculos inmersivos más impactantes de Europa que ha conquistado a más de 500.000 espectadores en ciudades como París o Burdeos . El arquitecto guipuzcoano Manuel Echave fue el encargado de levantar esta obra neogótica que se inauguró en 1897. Hoy, de miércoles a sábado se transforma en un auténtico templo de luz, música en directo y emoción al ser el escenario del show audiovisual Luminiscence , transformando la catedral en un espectáculo que combina el video mapping de 360°, música envolvente y narrativa visual. La Catedral del Buen Pastor, cuya diócesis celebra el 75 aniversario este año, cuenta con una planta rectangular y simétrica, en forma de cruz latina y tres naves, además de transepto y presbiterio. Fue construida en sillería con piedras procedentes de las canteras del Monte Igeldo, y cuenta con numerosos elementos decorativos, entre los que destacan las vidrieras, las gárgolas y los pináculos. A todo ello, ahora se le añaden doce unidades de proyección láser de última generación, distribuidas estratégicamente por el templo, y un sistema de altavoces que rodea al público para lograr una inmersión sonora sin precedentes, junto a tres exitosos coros. El espectáculo se divide en cuatro actos ('La elevación de una quimera', 'Luces y resplandores', 'El eco de los tiempos' y 'Eternizar') que narran la historia del templo: desde cómo San Sebastián fue un puerto comercial que las tropas napoleónicas destruyeron, pasando por su reconstrucción y cómo el Buen Pastor se convierte en catedral. El enclave, cuya una nave central tiene 64 metros de longitud y 36 metros de anchura máxima en su crucero, posee en su interior la talla del Buen Pastor , elaborada por el artista barcelonés José Llimona. Adquirió rango catedralicio en 1953.