El consejero de Educación, Amador Pastor, ha reconocido que el Informe PISA «retrata a Castilla-La Mancha de forma muy negativa», aunque ha tratado restarle influencia al haber fijado su mirada en «nueve centros y 450 alumnos» cuando en la región son muchos miles más. Pastor, al contrario de lo que expone la OCDE, ha hecho un balance del curso educativo con «hitos importantes». Como, por ejemplo, «empezar a aplicar la gratuidad para los niños de dos a tres años en 91 municipios», que ha beneficiado a 1.196 alumnos, y que el curso se ampliará a los municipios de hasta 10.000 habitantes para beneficiar a unos 5.000 alumnos. También el «impulso a la Formación Profesional, ofertando 57.000 plazas para más de 42.000 alumnos», además de poner en marcha aulas específicas. O la firma de un acuerdo con los sindicatos, «comprometiendo esa bajada de ratios» que fija 18 horas semanales para el profesorado de Secundaria y 23 para el de Primaria. Y finamente ha recordado que, el curso que viene, la primera matrícula será gratis para 5.000 alumnos de la UCLM y de la Universidad de Alcalá.