Darse un baño en la playa es mucho más que un plan para refrescarse en verano o pasar un buen rato. Según Almudena Simón , enfermera que participó recientemente en el programa 'Salud al día' de Canal Sur, el simple hecho de sumergirse en el agua del mar aporta beneficios muy importantes para la salud , y no solo a nivel físico, sino también para la piel y las vías respiratorias. Desde la playa de Palomares, en Almería, Almudena explicó que «bañarse en la playa es símbolo de salud, por varias razones, como las propiedades terapéuticas que nos aporta el agua marina , ya que el agua está compuesta por diferentes minerales como el yodo, el magnesio y el potasio». Estos minerales tienen propiedades terapéuticas que hacen que bañarse en el mar sea una auténtica terapia natural. Por ejemplo, el agua salada ayuda a «relajar los músculos, mejorar la circulación y fortalecer el sistema inmunológico» . Esto es especialmente útil después de hacer deporte, ya que contribuye a la recuperación muscular y permite mantener el cuerpo en movimiento sin impacto, como comentan en el programa. Pero no solo eso. Uno de los beneficios que Almudena destacó y que quizás no todos conocen es cómo el agua del mar contribuye a cuidar la piel. Según sus palabras, «las sales minerales nos ayudan a limpiar y desinfectar la piel» , lo que significa que la sal marina actúa como un agente natural que elimina impurezas y pequeñas irritaciones. Esta limpieza natural que produce el baño en la playa puede ayudar a mantener la piel sana, sin necesidad de recurrir a productos químicos o tratamientos caros. Además, Almudena quiso poner atención en algo que no suele ser tan evidente: el efecto que tiene el agua marina y sus sales minerales sobre nuestras vías respiratorias. « Las sales minerales nos ayudan a aliviar síntomas respiratorios como los producidos en las alergias o en el asma», explicó. Esto ocurre porque las sales presentes en el agua y el aire del mar ayudan a limpiar y desinflamar las vías respiratorias, algo que puede aportar alivio a quienes sufren de estas condiciones. Por eso, estar en la playa no solo refresca, sino que también puede ser un respiro para la salud respiratoria. En definitiva, bañarse en la playa va mucho más allá de echar un buen rato o refrescarse. Como bien señala Almudena Simón, «bañarse en la playa es símbolo de salud» porque nos aporta múltiples beneficios. Y lo mejor es que todo esto es que estos beneficios se consiguen simplemente disfrutando del mar, sin necesidad de tratamientos complejos ni costosos.