BRICS llaman a reforzar el multilateralismo y condenan uso político de guerras
Los líderes del grupo de países en desarrollo BRICS, reunidos este domingo en Río de Janeiro, declararon su posición firme en defensa del multilateralismo. Además, condenaron las guerras, las sanciones y los aranceles utilizados como herramienta política.
Los firmantes expresaron su “preocupación por los conflictos actuales en diversas partes del mundo y por el estado de polarización y fragmentación del orden internacional”. Como respuesta, propusieron, un “abordaje multilateral que respete las diversas perspectivas y posiciones nacionales sobre cuestiones globales cruciales”.
“Emplazamos a la comunidad internacional a responder a esos desafíos y a las amenazas a la seguridad asociadas con medidas político-diplomáticas para reducir el potencial de los conflictos y enfatizamos la necesidad de prevenir los conflictos afrontando sus causas profundas”, dice la declaración oficial de las naciones del grupo.
El documento, denominado Declaración de Río de Janeiro, abordó el aumento del gasto militar, en referencia al reciente anuncio de la OTAN de destinar el 5% del PIB a defensa, pero sin mencionar a Estados Unidos.
Tampoco se refirieron a Washignton en la condena a los ataques sobre Irán del mes de junio y los ataques a “instalaciones nucleares pacíficas”.
“En este contexto, reiteramos nuestro apoyo a las iniciativas diplomáticas destinadas a afrontar los desafíos regionales, exortamos al Consejo de Seguridad de la ONU a ocuparse de esta cuestión”, plantearon los BRICS.
Asimismo, condenaron “todas las violaciones del Derecho Internacional Humanitario” durante la ofensiva militar israelí en la Franja de Gaza, incluido el uso del hambre como método de guerra.
“Exortamos a las partes a participar de buena fe en nuevas negociaciones con vistas a lograr un alto el fuego inmediato, permanente e incondicional, la retirada completa de las fuerzas israelíes en la Franja de Gaza y de todas las demás partes de los Territorios Palestinos Ocupados, la liberación de todos los rehenes y detenidos en contra del Derecho Internacional y acceso a la entrega de ayuda humanitaria a necesitados”, continúa el texto.
Economía y sanciones
En el ámbito económico, el comunicado menciona al Nuevo Banco de Desarrollo, conocido informalmente como el Banco de los BRICS, “un agente robusto y estratégico de desarrollo y modernización del sur global” y plantea un nuevo sistema de pagos a nivel internacional.
Entre las ausencias, la de la creación de una moneda única con la que se especulaba o el abandono del dólar como referente del comercio internacional. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió en enero que aplicaría aranceles del 100% a quienes adoptaran esta propuesta.
En cuanto a las sanciones, que afectan en particular a Irán o Rusia, los BRICS condenaron “la imposición de medidas coercitivas unilaterales contraras al derecho internacional” por sus “implicaciones negativas”. Ninguno de los miembros del grupo “impone ni apoya sanciones no autorizadas por el Consejo de Seguridad de la ONU”.
El texto pidió una gestión multilateral de la regulación sobre inteligencia artificial y del cambio climático, con medidas de financiación de para los países pobres e incentivos para el control de las emisiones de gases de efecto invernadero. Sin embargo, “los combustibles fósiles aún tienen un papel importante en la matriz energética mundial, particularmente en los mercados emergentes y las economías en desarrollo”.
“Afirmamos que la cooperación dentro y a través de los BRICS es fundamental para constribuir con un esfuerzo global hacia un futuro sostenible y una transición justa y equitativa para todos”, resaltaron.
Los miembros plenos del BRICS son Brasil, que ejerce la presidencia pro tempore este 2025, China, India, Rusia y Sudáfrica además de Egipto, Etiopía, Indonesia, Irán y los Emiratos Árabes Unidos. También cuentan con una segunda categoría de países “socios” donde son parte Bielorrusia, Bolivia, Cuba, Kazajstán, Malasia, Nigeria, Tailandia, Uganda, Uzbekistán y Vietnam, junto a una tercera línea de naciones invitadas por el país anfitrión como, en esta ocasión, es el caso de México, Uruguay y Chile.
