La Policía Nacional ha desarticulado un entramado criminal que distribuía marihuana en estancos de la provincia de Toledo haciéndola pasar por CBD legal, una sustancia derivada del cannabis con supuestos fines terapéuticos. La operación se ha saldado con la detención de trece personas, entre ellas los responsables de los establecimientos implicados y el principal distribuidor de la sustancia estupefaciente. El grupo criminal se dedicaba a comercializar productos con cogollos de marihuana etiquetados como no aptos para el consumo humano y atribuyéndoles beneficios para la salud, cuando en realidad contenían THC, el principio activo del cannabis con efectos psicoactivos. Según los investigadores, esta práctica suponía un grave riesgo para la salud pública. La investigación se inició en mayo de 2024 tras detectar que varios estancos de la ciudad de Toledo vendían sobres con marihuana. Las primeras inspecciones confirmaron la presencia de THC en los productos ofertados, lo que llevó a la detención de los responsables de cuatro estancos de la capital, así como del titular de un establecimiento especializado en productos derivados del cannabis. Una vez desmantelada la red en la ciudad , los agentes localizaron al principal distribuidor , que operaba a través de una empresa destinada a promocionar y vender directamente este tipo de elaborados. La operación se extendió a otros cinco puntos de venta en la provincia, donde también se intervinieron sobres y botes de cristal con mayores cantidades de cogollos. La actividad delictiva no se realizaba de forma discreta. Según la Policía, los productos eran exhibidos en las vitrinas de los estancos con carteles que resaltaban sus supuestas propiedades terapéuticas, ocultando a los clientes su verdadera composición. Esta promoción publicitaria sobre los 'elaborados' que se estaban vendiendo era manifiesta e intencionadamente engañosa y además, peligrosa , señala la nota policial, que añade que se informaba a los consumidores de que el producto tenía efectos positivos para la salud, ocultando que contenía sustancia estupefaciente y los efectos nocivos que esta podría tener para el organismo. Además del fraude , la Policía advierte que este tipo de prácticas reduce la percepción del riesgo en los consumidores , lo que provoca un aumento del consumo y un mayor beneficio económico para los distribuidores ilegales. La investigación tuvo una segunda fase en enero de 2025, cuando la Policía Local de Toledo colaboró reanudando inspecciones en algunos de los estancos ya intervenidos . En ellas se volvió a detectar actividad delictiva relacionada con los mismos productos y el mismo proveedor, lo que derivó en nuevas detenciones por reincidencia. La operación ha puesto de relieve la confusión generalizada entre el CBD y el THC . Aunque ambos son cannabinoides presentes en la planta Cannabis Sativa, sus efectos son muy distintos. El cannabidiol (CBD) no tiene efectos psicoactivos y se utiliza por sus posibles beneficios para la salud, como el alivio del dolor o la ansiedad. En cambio, el THC es el responsable de los efectos típicos de la marihuana: euforia, alteraciones perceptivas, somnolencia o aumento del apetito, entre otros, y está vinculado a riesgos como la dependencia o problemas de salud mental, especialmente en consumidores jóvenes. España prohíbe la venta de cannabis con THC por su carácter psicoactivo , aunque el mercado de productos derivados del cannabis ha experimentado un auge en los últimos años, generando lagunas legales que redes como la desmantelada en Toledo han intentado aprovechar.