En Málaga hay helados de vainilla, de chocolate, de turrón… y ahora también, helado con sabor a Alcazaba. Sí, como suena. La heladería Santa Gema, todo un clásico en El Palo desde hace casi cinco décadas, ha creado un nuevo sabor que conecta directamente con la identidad de la ciudad y con sus raíces más profundas. Su nombre no es casualidad: se llama Alcazaba, y quiere ser un homenaje comestible a la historia y la esencia malagueña. Este nuevo sabor se basa en una crema de leche de almendra con pistacho, dos ingredientes que no solo combinan bien en textura y sabor, sino que tienen una fuerte carga simbólica. La almendra ha sido durante siglos uno de los productos más representativos del paisaje agrícola de la provincia. Y el pistacho, con su perfil aromático y su historia en la cocina de raíz andalusí, conecta con la herencia árabe que da nombre a este helado. Juntos, dan forma a una receta pensada para representar a Málaga con cada cucharada. Santa Gema es una heladería artesanal que trabaja desde su fábrica en Rincón de la Victoria y que mantiene su esencia familiar desde 1976. Cada verano, suman nuevos sabores a su ya extensa carta —más de 60 referencias—, siempre combinando tradición con innovación. Y desde 2024, el Alcazaba es su gran apuesta. Junto a este sabor, la heladería también ha ofrece otro con torta de Algarrobo, y mantiene en carta otros ya conocidos por los malagueños como el helado de loca, o el de Málaga, elaborado con vino dulce y pasas. Todos ellos elaborados con productos locales, algo que forma parte de la filosofía de la casa. Con tres generaciones involucradas en el negocio, Santa Gema ha sabido mantenerse fiel a su estilo, sin dejar de avanzar. Cuentan con servicio a domicilio, presencia activa en redes y una clientela fiel que abarca ya varias generaciones. De hecho, es una de las pocas heladerías malagueñas con un Solete Repsol, reconocimiento que pone en valor tanto su producto como su trayectoria. Así que ya sabes: si alguna vez te has preguntado a qué sabría la Alcazaba si se pudiera comer, este verano puedes comprobarlo. Está fría, está cremosa y está en El Palo.