Científicos predicen que el universo comenzará a encogerse y ya estaría en la cuenta regresiva
Durante años, los científicos han intentado descifrar el destino final del universo. ¿Se expandirá para siempre o llegará a su límite para luego colapsar? Un nuevo estudio sugiere que el universo no solo dejará de expandirse, sino que comenzará a contraerse dentro de unos 7 mil millones de años, culminando en un colapso total aproximadamente en 33.3 mil millones de años.
Los físicos de la Universidad de Cornell y la Universidad Jiao Tong utilizaron datos de varios estudios astronómicos para elaborar un modelo que contradice la teoría clásica de expansión infinita. La clave está en la energía oscura, una fuerza misteriosa que representa el 70 % del universo y que, según el nuevo modelo, tendría un comportamiento dinámico y no constante.
La energía oscura en la expansión y contracción del universo
Las teorías científicas han considerado que la energía oscura actúa como una fuerza constante, similar a una presión uniforme que impulsa la expansión del universo. Sin embargo, este nuevo estudio propone que esa energía podría estar influenciada por una partícula llamada axión y una constante cosmológica negativa. Es decir, la expansión del cosmos no es indefinida, sino parte de un ciclo.
El físico Peter W. Graham, uno de los autores del trabajo, comparó este fenómeno con una banda elástica cósmica: al principio se estira (expansión), pero llega un punto en que su tensión supera la fuerza expansiva, y el sistema comienza a contraerse. Esta teoría introduce un giro radical en la cosmología moderna al predecir un proceso inverso a la inflación: una fase de compresión que culminaría en el colapso completo del universo, conocido como Big Crunch.
La cuenta regresiva
Aunque el universo tiene una edad estimada de 13.8 mil millones de años, el estudio estima que solo le quedarían cerca de 20 mil millones antes de su colapso final. El modelo establece que la expansión alcanzará su punto máximo —un 69 % mayor que el tamaño actual del universo— en unos 7 mil millones de años. A partir de entonces, la gravedad y la influencia de la constante negativa comenzarían a revertir el proceso.
El análisis presenta márgenes de error importantes debido a la limitación de los datos actuales, y los mismos investigadores reconocen que esta predicción sigue siendo altamente especulativa. No obstante, el avance de nuevos proyectos como el telescopio Euclid de la Agencia Espacial Europea o el Observatorio Vera C. Rubin podría arrojar información decisiva en los próximos años, permitiendo validar o refutar esta teoría.
El cronograma planteado ofrece una escala tan vasta que incluso eventos astronómicos como la muerte del Sol o la fusión entre la Vía Láctea y Andrómeda ocurrirán mucho antes del inicio del colapso universal. Aun así, el hecho de que la ciencia logre formular una predicción con fecha concreta sobre el destino del cosmos representa un hito en la historia de la astrofísica.
