La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, está dispuesta a llevar ante los tribunales de la Unión Europea la situación de la inmigración en España, provocada, dice, por « el capitán del barco pirata », en referencia al presidente socialista Pedro Sánchez. Respecto al futuro del PP y los posibles resultados de unas elecciones generales, la líder madrileña afirma que no es partidaria de coaliciones de Gobierno porque «normalmente no acaban bien, son muy complicadas de gestionar». Recuerda en este sentido que «el PP tiene la legítima aspiración de un Gobierno en libertad». Durante una intervención en el II Foro Salud de El Economista, la jefa del Ejecutivo madrileño ha señalado que la inmigración irregular masiva «es uno de los grandes desafíos a los que se enfrentan España y toda Europa y creo que está provocado, y está perfectamente medido por el Gobierno, para crear problemas de convivencia y saturar los servicios públicos y reventar el país». Estas políticas de caos le parecen «desleal con los inmigrantes que trabajan y que levantan España cada día, y que no tienen por qué ser ni señalados ni tienen por qué ser culpados por esa negligente gestión del 'capitán del barco pirata'». En el caso concreto de Alcalá de Henares, donde se sitúa uno de los centros de acogida de inmigrantes que recoge las miles de personas que llegan por Canarias hasta nuestro país, afirma que «está sucediendo algo que es inasumible y por eso pedimos y vamos a hacer todo lo que esté en nuestra mano para que el centro de inmigrantes, tanto el de Alcalá de Henares como el que pretenden poner en Pozuelo y el de Campamento se cierren». Por eso, y por los «centenares de miles de personas que todos los años están entrando por la puerta de atrás, por Barajas», está dispuesta a «llevar ante Europa, ante los países vecinos también afectados por las políticas de Pedro Sánchez en este sentido, y ante los tribunales donde haga falta». También ha cargado la presidenta madrileña contra su homólogo catalán, Salvador Illa, por sus declaraciones recientes en que señalaba que Ayuso añoraba un golpe en Cataluña y la vuelta del terrorismo. En este sentido, ha señalado: «Que me acuse de acusan de añorar el terrorismo en la semana aniversario de la muerte de Miguel Ángel Blanco dice poco del presidente catalán y, desde luego, de su poca sensibilidad y memoria, que para lo que quieren tienen mucha». Avisa a Illa de que «creo que no sabe con quién gobierna, o le dice a todo el mundo lo que quiere oír, es marca de la casa». Pero advierte de «algo gravísimo que está pasando: la financiación ilegal que se pretende para Cataluña, que se va a negociar a partir del lunes, en mitad del verano» y que Cataluña «va a comenzar a recaudar totalmente el impuesto sobre la renta». Algo que le preocupa porque «no salen las cuentas». Teme además que «Madrid se ha convertido en el cajero automático del independentismo». Por eso, anuncia que «pondremos todos los medios para que este atropello no se produzca».