El toro de Osborne es un símbolo de las carreteras de España pero apenas quedan menos de 100 repartidos por las provincias españolas. Antes, formaba parte de los paisajes pero en la actualidad, es difícil encontrárselos cuando se va circulando por autovías o vías secundarias. En 2017, cumplieron 60 años y Andalucía es la comunidad autónoma donde perviven más. La silueta creada en 1956 por el diseñador gráfico Manolo Prieto para la empresa Osborne, fue concebida para su uso como grandes vallas publicitarias de carretera para promocionar el brandy de Jerez Veterano. A finales de los años 80, se aprobó una ley que impedía tener publicidad en las carreteras y se fueron eliminando estos elementos de las vías. Algunos se mantuvieron y en la comunidad autónoma andaluza quedan 24, destacando los 3 que quedan en El Puerto de Santa María, lugar donde se encuentra precisamente el grupo Osborne o los dos que hay en Alcalá de los Gazules y en Jerez de la Frontera. Estas localidades están en la provincia de Cádiz, lugar en el que se concentran más toros. A partir de 1998, este símbolo fue protegido tras una sentencia del Tribunal Supremo, evitando su completa retirada después de que hubiera un Real Decreto del Nuevo Reglamento General de Carreteras de 1994, que exigía la retirada de publicidad en las proximidades de las carreteras. Además, ha sido atacado en numerosas ocasiones estas vallas y el toro de Osborne suele aparecer en otros muchos ámbitos de la vida diaria como pegatinas que se colocan en la parte trasera de los automóviles o en recuerdos de viaje como camisetas, gorras, llaveros, ceniceros, postales, azulejos o posavasos.