Ramón ha sorprendido a Frank Blanco en el plató de ' TardeAR ' (Telecinco). Este hombre de 55 años ha llegado a Mediaset enfundado en el look que lleva Luz, la «chica bonita y delicada» en la que se convierte cuando siente «esa necesidad». «Donde unos me llamarían travesti, yo trato de normalizar. Es un placer que tengo, no se, como el que tiene otro tipo de aficiones», ha referido en directo en televisión. Es así que Ramón de día es un hombre que trabaja como electricista de alta tensión, con su familia, feliz con lo que tiene, sus hijos y con el placer que muestra cuando deja paso, al caer la tarde, a Luz . «Es como una doble personalidad que tengo, algo que me viene ya desde jovencito. Luz lleva mucho tiempo guardada en el armario y ha salido cuando ya he visto que era necesario», ha comentado al presentador. Actualmente tanto su entorno más íntimo, la familia, como amigos y otros allegados conocen de esta otra cara de Ramón. Es algo que le ha costado pero ha llegado la recompensa. A sus espaldas situaciones complejas, como las vividas con otras parejas, mujeres que cuando conocían de esa faceta oculta no lo entendían y terminaban dejando la relación. «Yo recuerdo llegar a casa, cuando vivía sola, con barba, las botas, mi ropa de trabajo, y me cambiaba, me ponía cómodo y me transformaba en Luz»; ha recordado ante las cámaras. Frank Blanco le ha preguntado por una de las grandes dudas que tienen quienes lo van sabiendo: «¿Pero solo te atraen las mujeres? ¿No te gustan los hombres?». Él ha explicado al detalle cómo se siente a esos niveles: «Mi sexualidad es masculina, como hombre. Esto no lo hago por placer sexual, sino que es por el gusto de vestirme y verme como una chica bonita. Es como un hobby. Creo que los hombres somos más simples y por eso cuando soy Luz pues me ocupo de peinar mis pelucas , me hago las uñas, no se, me entretengo. Es una afición como otra cualquiera, igual algo peculiar pero es así». Esta tendencia de Ramón ya tiene nombre. Se denomina ' crossdressing ' y es así que sirve para identificar a los hombres que disfrutan con vestirse de mujeres. Si bien tienen una orientación sexual clara, definida, mayoritariamente heterosexuales, en ocasiones disfrutan de verse como féminas. Él ha querido insistir en que no tiene nada que ver con ser travesti o transexual.